domingo, 11 de agosto de 2013

Alineación vital

La vida de toda persona se va desarrollando por las decisiones que se toman en las diferentes dimensiones o áreas que la conforman (profesional, económico, salud mental/espiritual, social, económica, ética, familiar, corporal y ocio). En muchas ocasiones las decisiones que tomamos están enfocadas a desarrollar una sola área descuidando otros aspectos de la vida y, además, también solemos tomar decisiones en el corto plazo, para el aquí y el ahora, sin embargo las consecuencias afectan para bien o para mal a toda la persona, su vida presente y su futuro.

Lo anterior explica el por qué “grandes personalidades” en la cima del éxito profesional o económico están inmersos en el mundo de las drogas o el alcohol, que la mayoría de los casos terminará en un intento o incluso en la consecución del suicidio. Ya que apostaron toda su pasión, todas sus habilidades y todas capacidades (que sin duda son muchas) a uno, dos o tres ámbitos de la vida en detrimento de los otros y con ello atentado contra su unidad de vida y su felicidad.

Al momento de tomar decisiones estamos conscientes de que traerán consecuencias -quizás muchas veces ignoremos cuáles serán dichas consecuencias y sus alcances-.

Una postura ante ellas es el de aceptarlas y estar dispuestos a pagar sus costos, lo cual es bueno pero no suficiente, debido a que, como se dijo anteriormente, muchas veces sólo estamos viendo las consecuencias unidimensionalmente, y las demás áreas se resentirán y nos lo harán saber.

Además a nivel racional puede ser que las aceptemos, pero a nivel subconsciente no es así y, ambas cosas generan tensión, ansiedad y sobre todo estrés, hoy en día un término tan de moda, ya que estamos, como sociedad, obsesionados con el éxito material a costa de lo que sea.

Otro aspecto importante a considerar son los recursos limitados con lo que contamos para realizarnos en la vida. Como ejemplificaba Don Julio Mayora, profesor de ética en la universidad, «los recursos son como una cobija, si la jalas para taparte la cabeza te destaparás los pies y viceversa». El tiempo de más que se le dedique al ocio será robado al ámbito profesional o a cualquier otro.

Por ello resulta importante tener una visión integral de nuestra vida, que le proporcione unidad y consistencia, parta de nuestros recursos presentes y los potencialice al futuro, ya que si cada una de nuestras dimensiones tienes sus objetivos particulares y van en diferentes direcciones terminaran por fraccionarnos y no acabaremos por llegar a ningún lado.

La alineación vital es el proceso de enfocar e integrar todas nuestras decisiones y acciones, nuestros valores y principios con nuestra visión personal.

Esta visión ha de ser una “visión aspiracional”, que nos impulse, nos motive y que despierte nuestra creatividad para sacar lo mejor de cada uno de nosotros cada día de nuestras vidas.

Guillermo Hernández Lee
Personal Coach