viernes, 27 de enero de 2023

Apología de la tristeza

Apología de la tristeza

Parecerá contradictorio hacer una apología de la tristeza en un mundo que busca afanosamente ser feliz. Nuestra cultura ha encasillado a la tristeza junto con el miedo y la ira como emociones tóxicas, por lo que las debemos de esconder. Hay que dejarlo muy claro, sentir tristeza no es placentero, a mí no me gusta estar o sentirme triste, así como tampoco me gusta ver a los demás triste.


Pero hay que tener muy claro que la tristeza es inevitable, es una compañera de la vida humana, por ello tenemos que entender qué es la tristeza, para qué sirve, cómo sobrellevarla, ya que de otra forma será imposible salir de ella.

Podemos decir que la tristeza es la reacción del alma ante las contrariedades de la vida, es irracional, lo cual es muy importante tomar en cuenta, por ello la tristeza tiene una fuerte carga subjetiva, es decir, no depende tanto de la contrariedad en sí misma, sino del significado y el peso que nosotros le asignemos.

Las emociones en general y en este caso la tristeza son un mensaje necesario para nuestro equilibrio psíquico. Es una señal de que algo está pasando y que nos está afectando, por ello, antes de intentar eliminarla debemos de buscar, comprender y evaluar la causa.

A continuación describiré algunos pasos para sobrellevar y superar la tristeza:

  1. Introspección: la tristeza nos indica que debemos parar un momento y reflexionar sobre lo que nos está pasando, por qué estamos tristes, desde cuándo estamos tristes, qué nos puso triste.

  2. Hay que procesar la contrariedad, para poder empezar el proceso de gestión de la tristeza.

  3. Generar alternativas que nos permitan adaptarnos a la nueva realidad y que generen nuevos pensamientos y conductas para recuperar nuestra estabilidad emocional.

Paradójicamente, la tristeza es necesaria para poder ser feliz, ya que la tristeza es el parteaguas que necesitamos en muchas ocasiones para comenzar un proceso de mejora personal.